Los expertos en infraestructura de UTC y Nlyte Software comparten sus conocimientos sobre cómo mejorar la eficiencia de las operaciones de su infraestructura.
-
Flujo de trabajo de extremo a extremo
Tradicionalmente, la gestión de infraestructura de centros de datos (DCIM) y los sistemas de gestión de edificios (BMS) han funcionado de forma aislada, con flujos de trabajo independientes. Sin embargo, la integración de estos sistemas ofrece importantes ventajas. La integración fomenta la eficiencia. Por ejemplo, cuando ambos sistemas se comunican entre sí, se simplifican aspectos como:
- Fallos y recuperación automatizados
- Aprovisionamiento preciso y automatizado. Por ejemplo, en el caso de equipos nuevos que afectarán la potencia, la temperatura, los recursos, etc.
- Gestión inteligente de alarmas y alertas de extremo a extremo: cuando se produce un evento en las instalaciones, ¿cómo afecta a la aplicación? Y viceversa.
- Las solicitudes de servicio pueden provenir de cualquiera de las partes y afectarse mutuamente.
-
Análisis enriquecido
La magnitud y complejidad de un centro de datos moderno exigen análisis multivariados y exhaustivos provenientes de diversas fuentes (virtuales, de borde, de coubicación), incluyendo tanto BMS como DCIM. Toda esta información, que es enorme, debe integrarse para gestionar procesos, identificar patrones, analizar posibles resultados, aumentar la eficiencia y prevenir problemas antes de que ocurran.
-
Enfoque holístico desde el edificio hasta el montaje en estantería
Gracias a una visualización común de edificios, salas, racks, PDU, equipos en los racks, cargas de trabajo, etc., y a una terminología coherente, se simplifica la gestión de la capacidad y la elaboración de informes precisos, y los sistemas son más fáciles de usar. Los beneficios para la empresa son numerosos: mayor disponibilidad, mayor optimización y eficiencia, y la capacidad de tomar mejores decisiones de gestión.
-
Gestión remota
Con el auge de la computación perimetral , la visibilidad y la gestión remotas se vuelven fundamentales. Las instalaciones más pequeñas y dispersas suelen carecer de personal, por lo que un gerente no puede permitirse el lujo de estar presente físicamente. Tanto para BMS como para DCIM, y para la integración de ambos, la automatización es vital. Por ejemplo: gestión integral de alarmas y alertas: si un gerente no está presente, debe poder detectar lo que ocurre en la instalación remota prácticamente en tiempo real para evitar desastres y acelerar la recuperación.
-
Gestión integral de la capacidad
No se puede realizar una buena planificación de capacidad si solo se considera la infraestructura, sin tener en cuenta las aplicaciones, los usuarios, la demanda, etc. Los entornos dinámicos requieren visibilidad sobre el coste de ejecutar una carga de trabajo en las instalaciones, en la nube, en un centro de datos, etc., para poder tomar decisiones que permitan una mejor optimización. Se requiere información completa tanto del sistema de gestión de edificios (BMS) como de la gestión de la infraestructura del centro de datos (DCIM) para determinar las mejores decisiones en materia de puesta en marcha y desmantelamiento, mantenimiento programado, control de inventario y cambios de energía y temperatura.